Esta mañana se presentaba poco apetecible: un frío de la muerte y el cielo encapotado, ¿quién lo desencapotará? Así que me he ido al
Victoria & Albert Museum, al que no iba desde que estuve pasando tres semanas en Londres hace más de 5 años.
Se me había olvidado lo que me gustaba este museo. Más que un museo de arte, que también tiene, es un museo de artesanía y diseño. Es enorme, por otro lado, así que no he podido recorrerlo entero, me pudo antes el hambre.
De la parte extensísima de Asia que alberga he visitado China y Japón; la sala china es una delicia.
También me ha gustado la colección de hierro forjado que hay en la planta tercera. En esa misma planta hay seis esculturas medianas de Rodin preciosas. Si estáis en Londres id prontito porque se las van a llevar a la
Royal Academy Of Arts, en otoño de 2006 para una exposión sobre Rodin, y de allí a Zurich, durante 2007. Vale, la RAA está también en Londres, pero entonces la exposición será de pago, y el V&A es gratis total. Curiosa está también la exposición sobre moda de la planta baja, con vestidos originales de Balenciaga o Dior, entre otros. Es un museo tan variado que es entretenidísimo de visitar.
Mientras estaba paseando esta mañana por el V&A no paraba de pensar, "¡qué suerte tengo!, porque todo esto está sólo a 20 minutos en metro". Y puedo disfrutar de ello cualquier fin de semana. Puede que haga frío, que el invierno se presente crudísimo (y sólo acaba de empezar), que anochezca a las cuatro de la tarde, que no tenga mar y que las berenjenas cuesten a una libra la unidad; pero vivir aquí es un auténtico regalo. Y es una suerte que yo pueda estar disfrutando de ello.